Cogiendo Setas en la Luna
Música: Que feras tu de ta vie (Stacey Kent)
"Me gustan las mujeres que tocan instrumentos musicales. Me gusta ver cómo acomodan el violín en el hueco de sus cuellos y mueven el brazo sobre él, deleitarme en sus dedos, como cuando acarician las teclas de un piano, o las cuerdas de una guitarra. Me gusta ver los brazos femeninos desnudos. En ese aspecto soy fetichista. Para mí el pelo de la mujer es un instrumento musical.
Hace años, mientras hacía prácticas en un instituto, la directora me dijo que tenían a un alumno problemático al que no podían enderezar, lo tuve varias horas en la biblioteca, y el chico no paraba de dibujar al carboncillo mientras yo le daba clases de apoyo. La directora siempre me contaba entre risas que el padre de ese chico le decía que su hijo, de mayor, sería un gran artista.
Una vez, cuando cursaba E.G.B., el director llamó a mi padre después de ver el resultado que yo había dado en uno de esos test psicotécnicos que tantos quebraderos de cabeza me daban. Mi padre entró, la puerta del despacho se cerró y yo me quedé esperando como una lechuza en la lobreguez del vestíbulo. Media hora después mi padre y el director salieron sonriendo, se dieron un apretón de manos y se guardaron para siempre lo que hablaron de mí.
Conociendo a mi padre... seguramente que nunca se le ocurrió decirle a ningún director de colegio que yo sería un artista, y es muy probable que nunca tuviera la necesidad, la creencia o el impulso de decirlo, o sí.
Todavía estoy buscando la definición correcta para artista.
A menudo pienso en aquel chaval que querían enderezar, y en los brazos desnudos de una mujer recogiéndose el pelo, recrearme en ellos es como volver a estar solo en mitad de la incertidumbre de aquel vestíbulo, eso... o soñar que estoy cogiendo setas en la superficie de la Luna."
Hace años, mientras hacía prácticas en un instituto, la directora me dijo que tenían a un alumno problemático al que no podían enderezar, lo tuve varias horas en la biblioteca, y el chico no paraba de dibujar al carboncillo mientras yo le daba clases de apoyo. La directora siempre me contaba entre risas que el padre de ese chico le decía que su hijo, de mayor, sería un gran artista.
Una vez, cuando cursaba E.G.B., el director llamó a mi padre después de ver el resultado que yo había dado en uno de esos test psicotécnicos que tantos quebraderos de cabeza me daban. Mi padre entró, la puerta del despacho se cerró y yo me quedé esperando como una lechuza en la lobreguez del vestíbulo. Media hora después mi padre y el director salieron sonriendo, se dieron un apretón de manos y se guardaron para siempre lo que hablaron de mí.
Conociendo a mi padre... seguramente que nunca se le ocurrió decirle a ningún director de colegio que yo sería un artista, y es muy probable que nunca tuviera la necesidad, la creencia o el impulso de decirlo, o sí.
Todavía estoy buscando la definición correcta para artista.
A menudo pienso en aquel chaval que querían enderezar, y en los brazos desnudos de una mujer recogiéndose el pelo, recrearme en ellos es como volver a estar solo en mitad de la incertidumbre de aquel vestíbulo, eso... o soñar que estoy cogiendo setas en la superficie de la Luna."
*foto de aquí

























